🍗 Pollo a la Parmesana al Horno: Receta Fácil, Jugosa y Gratinada
El pollo a la parmesana al horno, también conocido como Chicken Parmesan, es uno de esos platos que conquistan desde el primer bocado. Se prepara con pechugas de pollo empanadas y doradas, cubiertas con una deliciosa salsa de tomate, queso mozzarella fundido y parmesano rallado. ¡Una combinación irresistible!
Esta versión al horno es más ligera y cómoda que la tradicional frita, pero conserva todo su sabor. El pollo queda tierno por dentro, con una cobertura crujiente y una capa de queso gratinado que combina perfectamente con la salsa de tomate.
Es una receta ideal para una comida familiar, una cena especial o cualquier ocasión en la que quieras preparar algo delicioso sin complicarte demasiado.
📝 Ingredientes para 4 personas
Para el pollo:
4 pechugas de pollo sin piel ni hueso (700-800 g).
100 g de pan rallado.
50 g de queso parmesano rallado.
2 huevos.
60 g de harina de trigo.
1 cucharadita de ajo en polvo.
1 cucharadita de orégano seco.
½ cucharadita de pimentón dulce.
Sal y pimienta negra al gusto.
2 cucharadas de aceite de oliva.
Para la salsa y el gratinado:
300 ml de salsa de tomate o tomate frito.
150 g de mozzarella rallada.
30 g de queso parmesano rallado.
½ cucharadita de albahaca seca.
Unas hojas de albahaca fresca para decorar (opcional).
⏱️ Información de la receta
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Tiempo de cocción: 25-30 minutos.
Tiempo total: 40-45 minutos.
Raciones: 4 personas.
Dificultad: Fácil.
Tipo de plato: Plato principal.
👨🏻🍳 Cómo hacer pollo a la parmesana al horno paso a paso
1. Preparar las pechugas de pollo
Precalentamos el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.
Limpiamos las pechugas y las secamos con papel de cocina. Si son muy gruesas, las cortamos horizontalmente o las aplanamos ligeramente hasta conseguir un grosor uniforme. De esta forma se cocinarán de manera más homogénea.
Salpimentamos por ambos lados y reservamos.
2. Preparar el empanado
Preparamos tres platos hondos:
En el primero colocamos la harina.
En el segundo batimos los huevos.
En el tercero mezclamos el pan rallado con los 50 g de parmesano, el ajo en polvo, el orégano y el pimentón dulce.
Pasamos cada pechuga primero por la harina, sacudiendo el exceso; después por el huevo batido y, finalmente, por la mezcla de pan rallado y parmesano.
Presionamos ligeramente para que el empanado quede bien adherido al pollo.
3. Dorar el pollo
Colocamos las pechugas empanadas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Rociamos ligeramente con aceite de oliva por ambos lados. Horneamos durante unos 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que el empanado esté ligeramente dorado.
No es necesario que el pollo esté completamente cocinado todavía, ya que terminará de hacerse con la salsa y el queso.
4. Añadir la salsa de tomate
Retiramos la bandeja del horno y repartimos la salsa de tomate sobre cada pechuga, sin cubrir completamente los bordes para que el empanado conserve parte de su textura crujiente.
Espolvoreamos un poco de albahaca seca para aportar un aroma delicioso.
5. Incorporar los quesos y gratinar
Distribuimos la mozzarella rallada sobre la salsa de tomate y terminamos con el resto del queso parmesano.
Volvemos a introducir la bandeja en el horno durante unos 8-12 minutos, hasta que el queso esté completamente fundido y ligeramente dorado.
Comprobamos que el pollo haya alcanzado una temperatura interior de 74 °C en la parte más gruesa. Si todavía no está listo, prolongamos la cocción unos minutos.
6. Servir y disfrutar
Sacamos el pollo del horno y dejamos reposar durante 3-5 minutos.
Decoramos con unas hojas de albahaca fresca y servimos caliente, acompañado de nuestra guarnición favorita.
¡Ya tenemos listo un delicioso pollo a la parmesana al horno, con salsa de tomate y mucho queso fundido!
💡 Trucos para conseguir un pollo a la parmesana perfecto
Iguala el grosor de las pechugas: así evitarás que unas partes queden secas mientras otras siguen crudas.
No te saltes el empanado: la harina y el huevo ayudan a que la mezcla de pan rallado se adhiera correctamente.
Utiliza parmesano de calidad: aporta un sabor más intenso y combina muy bien con la mozzarella.
No pongas demasiada salsa: una capa moderada evita que el empanado se reblandezca demasiado.
Dora el pollo antes de añadir los ingredientes: este paso ayuda a conseguir una textura más agradable.
Comprueba la temperatura interior: el pollo debe alcanzar los 74 °C para estar bien cocinado.
🧀 Variaciones de la receta
Puedes adaptar esta receta según tus gustos y los ingredientes que tengas en casa:
Con provolone: sustituye parte de la mozzarella por queso provolone para conseguir un sabor más intenso.
Con salsa casera: prepara una salsa con tomate triturado, ajo, cebolla, aceite de oliva y orégano.
Con un toque picante: añade unas escamas de chile a la salsa de tomate.
Con hierbas aromáticas: incorpora albahaca, tomillo o perejil al pan rallado.
Con panko: utiliza panko en lugar de pan rallado tradicional para conseguir un empanado más crujiente.
Con berenjena: añade unas rodajas de berenjena asada debajo del pollo para preparar una versión diferente.
🍝 ¿Con qué acompañar el pollo a la parmesana?
Este plato combina especialmente bien con guarniciones sencillas que permitan disfrutar de la salsa de tomate y el queso fundido.
Algunas opciones deliciosas son:
Espaguetis con aceite de oliva y ajo.
Pasta con salsa de tomate.
Patatas asadas con hierbas.
Puré de patatas cremoso.
Verduras al horno.
Ensalada verde con tomate.
Pan de ajo casero.
Si quieres una comida al estilo italiano, sírvelo con espaguetis y un poco de parmesano adicional.
🧊 Conservación y recalentamiento
Si sobra pollo a la parmesana, deja que se enfríe y guárdalo en un recipiente hermético en el frigorífico durante un máximo de 3-4 días.
Para recalentarlo, lo mejor es utilizar el horno a 170 °C durante unos 10-15 minutos, hasta que esté bien caliente en el centro. Así conservará mejor la textura del empanado.
También puedes utilizar el microondas, aunque la cobertura quedará más blanda.
Se puede congelar una vez cocinado y enfriado, en un recipiente apto para congelación, durante unos 2-3 meses. Descongélalo en el frigorífico antes de calentarlo completamente.
❓ Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el pollo a la parmesana sin freírlo?
¡Por supuesto! Esta receta se prepara completamente al horno. Un poco de aceite de oliva ayuda a dorar el empanado sin necesidad de freír las pechugas en abundante aceite.
¿Qué queso es mejor para esta receta?
La mozzarella es ideal porque se funde muy bien, mientras que el parmesano aporta un sabor más intenso. La combinación de ambos consigue un gratinado delicioso.
¿Puedo utilizar contramuslos de pollo?
Sí. Puedes utilizar contramuslos deshuesados y sin piel. Ajusta el tiempo de cocción según su grosor y comprueba siempre que alcancen los 74 °C en el centro.
¿Cómo consigo que el empanado quede crujiente?
Es importante dorar primero el pollo sin salsa, utilizar una cantidad moderada de tomate y evitar cubrir completamente los bordes con queso.
¿Puedo preparar la receta con antelación?
Puedes empanar las pechugas unas horas antes y conservarlas tapadas en el frigorífico. Lo ideal es hornearlas y añadir la salsa y el queso justo antes de servir.
❤️ Una receta italiana que gusta a toda la familia
Este pollo a la parmesana al horno es una apuesta segura para quienes disfrutan del pollo empanado, la salsa de tomate y el queso gratinado. Es fácil de preparar, tiene ingredientes sencillos y ofrece un resultado delicioso sin necesidad de freír.
Acompáñalo con pasta, patatas o una ensalada fresca y tendrás una comida completa que encantará a todos. ¡Anímate a prepararlo y disfruta de cada bocado!

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