🥞 Crepes de Queso y Jamón: Receta Fácil, Cremosa y Deliciosa
Los crepes de queso y jamón son una opción perfecta para preparar una comida rápida, sabrosa y muy fácil de disfrutar. Su masa fina, tierna y ligeramente dorada envuelve un relleno de jamón cocido y queso fundido que conquista a pequeños y mayores.
Esta receta es ideal para un desayuno salado, una merienda, una cena informal o incluso como entrante para compartir. Además, puedes prepararla con ingredientes sencillos que seguramente ya tienes en casa.
El secreto está en conseguir una masa suave y sin grumos, cocinar los crepes hasta que estén ligeramente dorados y añadir un relleno generoso para que el queso se funda perfectamente. ¡Vamos a prepararlos!
📝 Ingredientes para 4 personas
Para la masa de los crepes:
250 g de harina de trigo.
2 huevos grandes.
500 ml de leche.
30 g de mantequilla derretida.
1 pizca de sal.
1 cucharadita de aceite de oliva o mantequilla para la sartén.
Para el relleno:
200 g de jamón cocido en lonchas.
200 g de queso en lonchas (emmental, gouda o mozzarella).
50 g de queso rallado para gratinar (opcional).
Una pizca de pimienta negra.
Orégano al gusto (opcional).
⏱️ Información de la receta
Tiempo de preparación: 15 minutos.
Tiempo de reposo: 20-30 minutos.
Tiempo de cocción: 20 minutos.
Tiempo total: 55-65 minutos.
Raciones: 4 personas.
Dificultad: Fácil.
Tipo de plato: Plato principal, merienda o cena.
👩🍳 Cómo hacer crepes de queso y jamón paso a paso
1. Preparar la masa de los crepes
En un bol amplio, añadimos los huevos, la leche y la pizca de sal. Batimos con unas varillas hasta integrar todos los ingredientes.
Incorporamos la harina poco a poco, sin dejar de remover, para evitar que se formen grumos.
Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta conseguir una masa fina, homogénea y bastante líquida. Si quedan pequeños grumos, podemos pasar la mezcla por un colador o utilizar una batidora de mano.
2. Dejar reposar la masa
Cubrimos el recipiente con film transparente y dejamos reposar la masa en el frigorífico durante unos 20-30 minutos.
Este reposo permite que la harina se hidrate correctamente y ayuda a conseguir crepes más flexibles y suaves.
Si después del reposo la masa está demasiado espesa, podemos añadir un pequeño chorrito de leche y mezclar de nuevo.
3. Cocinar los crepes
Calentamos una sartén antiadherente a fuego medio y la engrasamos ligeramente con mantequilla o aceite.
Vertemos un pequeño cucharón de masa en el centro y movemos rápidamente la sartén para repartirla por toda la superficie formando una capa fina.
Cocinamos durante aproximadamente 1-2 minutos, hasta que los bordes comiencen a despegarse y la parte inferior esté ligeramente dorada.
Damos la vuelta con una espátula y cocinamos el otro lado durante unos 30-45 segundos.
Retiramos el crepe y repetimos el proceso con el resto de la masa, engrasando la sartén cuando sea necesario.
4. Rellenar con jamón y queso
Colocamos cada crepe sobre una superficie limpia.
En una mitad distribuimos una loncha de jamón cocido y una de queso. Podemos añadir un poco de pimienta negra y orégano para potenciar el sabor.
Doblamos el crepe por la mitad y después nuevamente en forma de triángulo. También podemos enrollarlo o doblarlo en forma de paquete, según nuestra preferencia.
Repetimos el proceso con todos los crepes.
5. Fundir el queso
Colocamos los crepes rellenos nuevamente en una sartén antiadherente a fuego bajo.
Los cocinamos durante 1-2 minutos por cada lado, presionando ligeramente con una espátula, hasta que el queso esté fundido y el exterior quede dorado.
Si queremos una versión gratinada, los colocamos en una fuente apta para horno, espolvoreamos queso rallado por encima y horneamos a 200 °C durante unos 5-8 minutos, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente.
6. Servir y disfrutar
Retiramos los crepes del fuego y los dejamos reposar durante un minuto antes de servir.
Podemos cortarlos por la mitad para mostrar el relleno de jamón y queso fundido. Si nos gusta, añadimos un poco de perejil fresco picado o una pizca de orégano.
Servimos calientes para disfrutar de su textura tierna y de todo el sabor del queso fundido.
¡Ya tenemos listos unos deliciosos crepes de queso y jamón!
💡 Trucos para conseguir unos crepes perfectos
Tamiza la harina: ayuda a evitar grumos y consigue una masa más fina.
Respeta el reposo: dejar descansar la masa mejora su textura y facilita que los crepes no se rompan.
Utiliza una sartén antiadherente: así podrás darles la vuelta con facilidad.
No pongas demasiada masa: los crepes deben quedar finos y flexibles.
Controla la temperatura: una sartén demasiado caliente puede dorarlos demasiado rápido.
Elige un queso que funda bien: gouda, emmental y mozzarella son excelentes opciones.
No sobrecargues el relleno: una cantidad equilibrada facilita el doblado y evita que se salga el queso.
🧀 Variaciones de los crepes de queso y jamón
Esta receta admite muchas combinaciones para adaptarse a tus gustos:
Con champiñones: añade champiñones salteados con ajo y perejil.
Con espinacas: incorpora espinacas salteadas y queso crema para un relleno más suave.
Con pollo: sustituye el jamón por pollo cocido y desmenuzado.
Con bacon: añade bacon crujiente para conseguir un sabor más intenso.
Con bechamel: incorpora una cucharada de bechamel al relleno y gratina los crepes con queso.
Con cuatro quesos: combina mozzarella, emmental, parmesano y queso azul.
Con tomate: añade unas rodajas finas de tomate para aportar frescura.
🍽️ ¿Con qué acompañar los crepes de jamón y queso?
Estos crepes son muy versátiles y combinan perfectamente con acompañamientos ligeros o guarniciones más completas.
Puedes servirlos con:
Ensalada verde con tomate y pepino.
Patatas asadas o patatas fritas.
Verduras a la plancha.
Crema de calabacín o de verduras.
Tomates cherry aliñados con aceite de oliva.
Salsa de yogur o mostaza suave.
Para una cena sencilla, basta con acompañarlos de una ensalada fresca y tendrás un menú delicioso.
🧊 Conservación y recalentamiento
Los crepes sin rellenar pueden guardarse en el frigorífico, separados por papel de horno y dentro de un recipiente hermético, durante 2-3 días.
Si ya están rellenos, consérvalos en un recipiente cerrado y refrigerado durante un máximo de 2 días.
Para recalentarlos, puedes utilizar una sartén a fuego bajo durante unos minutos por cada lado, hasta que estén calientes y el queso vuelva a fundirse. También puedes calentarlos en el horno a 170 °C durante unos 8-10 minutos.
Evita dejarlos a temperatura ambiente durante más de 2 horas.
❓ Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la masa de los crepes con antelación?
Sí. Puedes preparar la masa el día anterior y guardarla tapada en el frigorífico durante un máximo de 24 horas. Antes de utilizarla, remueve bien y añade un poco de leche si se ha espesado demasiado.
¿Qué queso es mejor para rellenar los crepes?
La mozzarella, el gouda y el emmental son excelentes opciones porque se funden fácilmente. También puedes utilizar una mezcla de quesos para conseguir más sabor.
¿Puedo hacer crepes sin mantequilla?
Sí. Puedes sustituir la mantequilla derretida por aceite de oliva suave o utilizar una pequeña cantidad de aceite para engrasar la sartén.
¿Cómo evito que los crepes se rompan?
Prepara una masa bien integrada, déjala reposar y cocina los crepes a temperatura media. Además, evita darles la vuelta demasiado pronto.
¿Se pueden congelar los crepes?
Sí. Lo más recomendable es congelarlos sin rellenar, separados con papel de horno y guardados en una bolsa o recipiente apto para congelación. Pueden conservarse aproximadamente 2 meses. Descongélalos en el frigorífico antes de rellenarlos.
❤️ Una receta sencilla para cualquier momento
Estos crepes de queso y jamón son una apuesta segura cuando buscas una receta fácil, económica y deliciosa. Su masa fina y suave, el jamón cocido y el queso fundido forman una combinación clásica que siempre apetece.
Puedes prepararlos para desayunar, merendar o disfrutar de una cena rápida en familia. Además, con unas pocas variaciones podrás crear rellenos diferentes cada vez.
¡Anímate a prepararlos y disfruta de estos crepes caseros recién hechos!

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