🍗 Canelones de Pollo Caseros con Bechamel y Queso Gratinado
Los canelones de pollo son una receta tradicional, cremosa y deliciosa, perfecta para disfrutar de una comida casera en familia. Se preparan con láminas de pasta rellenas de pollo jugoso y bien condimentado, cubiertas con una suave salsa bechamel y una generosa capa de queso gratinado.
Es una excelente manera de aprovechar pollo cocido o asado que haya sobrado de otra comida. Además, puedes preparar los canelones con antelación y hornearlos justo antes de servir. El resultado es un plato reconfortante, lleno de sabor y con una superficie dorada que resulta irresistible.
🛒 Ingredientes
Para los canelones:
16 placas de canelones.
500 g de pechuga de pollo cocida o asada.
1 cebolla mediana.
2 dientes de ajo.
150 g de tomate triturado.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
50 ml de caldo de pollo.
Sal al gusto.
Pimienta negra al gusto.
½ cucharadita de orégano.
Una pizca de nuez moscada.
Para la salsa bechamel:
500 ml de leche entera.
40 g de mantequilla.
40 g de harina de trigo.
Sal al gusto.
Pimienta blanca al gusto.
Una pizca de nuez moscada.
Para gratinar:
150 g de queso rallado (mozzarella, emmental o mezcla para gratinar).
2 cucharadas de queso parmesano rallado (opcional).
⏱️ Tiempo de preparación
Preparación: 30 minutos.
Cocción: 25-30 minutos.
Tiempo total: aproximadamente 1 hora.
Dificultad: media.
Raciones: 4 personas.
👩🍳 Cómo hacer canelones de pollo paso a paso
1. Preparar el pollo
Si utilizas pechugas crudas, cuécelas en agua con una pizca de sal hasta que estén completamente hechas. Déjalas enfriar ligeramente y desmenúzalas con dos tenedores o pícalas finamente.
También puedes utilizar pollo asado o cocido que te haya sobrado, retirando previamente la piel y los huesos.
Reserva el pollo desmenuzado mientras preparas el sofrito.
2. Preparar el sofrito
Pela la cebolla y los dientes de ajo. Pícalos muy finamente.
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia y añade la cebolla. Cocina a fuego medio durante unos 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna y transparente.
Incorpora el ajo picado y cocina durante un minuto más, procurando que no se queme.
Añade el tomate triturado, el orégano, la sal y la pimienta. Cocina durante unos 5 minutos para que el tomate pierda parte de su agua y concentre su sabor.
3. Preparar el relleno de pollo
Incorpora el pollo desmenuzado a la sartén y mezcla bien con el sofrito.
Añade el caldo de pollo y una pizca de nuez moscada. Cocina durante unos 5 minutos a fuego medio-bajo, removiendo para integrar todos los sabores.
El relleno debe quedar jugoso, pero sin exceso de líquido, para que sea fácil rellenar las placas de pasta.
Retira del fuego y deja templar.
4. Cocer las placas de canelones
Prepara las placas siguiendo las instrucciones del fabricante.
Si utilizas pasta tradicional, cuécela en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Escúrrela y colócala separada sobre un paño limpio para evitar que se pegue.
Si utilizas placas precocidas, hidrátalas durante el tiempo indicado en el envase.
5. Preparar la salsa bechamel
En un cazo, derrite la mantequilla a fuego medio.
Añade la harina y remueve con unas varillas durante 1-2 minutos para cocinarla y evitar que la bechamel tenga sabor a harina cruda.
Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, para evitar que se formen grumos.
Cocina durante unos 7-10 minutos a fuego medio-bajo, hasta obtener una salsa cremosa y ligeramente espesa.
Añade sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada. Retira del fuego cuando alcance la consistencia deseada.
6. Rellenar los canelones
Extiende las placas de pasta sobre una superficie limpia.
Coloca una porción del relleno de pollo en uno de los extremos de cada placa y enrolla cuidadosamente formando los canelones.
Procura no poner demasiado relleno para que puedas cerrarlos sin dificultad.
7. Montar la fuente
Precalienta el horno a 200 °C.
Extiende una fina capa de bechamel en el fondo de una fuente apta para horno. Coloca los canelones uno junto a otro, con el cierre hacia abajo.
Cubre completamente con el resto de la salsa bechamel, procurando que llegue también a los extremos para evitar que la pasta se reseque.
Espolvorea por encima el queso rallado y, si lo deseas, un poco de parmesano.
8. Hornear y gratinar
Introduce la fuente en el horno precalentado y cocina durante unos 15-20 minutos, hasta que los canelones estén bien calientes y la salsa comience a burbujear.
Después, activa el grill durante 3-5 minutos para conseguir una superficie dorada y crujiente.
Vigila el gratinado para evitar que el queso se queme.
9. Dejar reposar y servir
Retira los canelones del horno y déjalos reposar durante unos 5 minutos antes de servir.
Este pequeño descanso ayudará a que la salsa se asiente y facilitará repartir las porciones.
¡Ya tienes listos unos deliciosos canelones de pollo con bechamel y queso gratinado! 😋
💡 Consejos para conseguir unos canelones de pollo perfectos
Utiliza pollo jugoso: la pechuga cocida, el pollo asado o los contramuslos deshuesados son buenas opciones.
No dejes el relleno demasiado líquido: así evitarás que los canelones se rompan al enrollarlos.
Evita cocinar demasiado la pasta: debe quedar al dente para que termine de hacerse en el horno.
Prepara una bechamel sin grumos: añade la leche poco a poco y remueve constantemente.
Cubre bien los canelones: la salsa debe llegar a toda la superficie para que la pasta no se reseque.
Deja reposar antes de servir: conseguirás porciones más bonitas y fáciles de repartir.
🧀 Variaciones de la receta
Canelones de pollo y espinacas: añade 150 g de espinacas salteadas al relleno para aportar sabor y verduras.
Canelones de pollo y champiñones: incorpora champiñones picados al sofrito y cocina hasta que pierdan su agua.
Canelones de pollo y queso crema: mezcla dos o tres cucharadas de queso crema con el relleno para conseguir una textura todavía más cremosa.
Canelones de pollo y verduras: añade zanahoria rallada, calabacín o pimiento al sofrito.
Canelones con salsa de tomate: sustituye parte de la bechamel por salsa de tomate casera para obtener un resultado más ligero y diferente.
🥗 ¿Con qué acompañar los canelones de pollo?
Como es un plato bastante completo y contundente, lo ideal es acompañarlo con preparaciones frescas y ligeras.
Algunas buenas opciones son:
Ensalada verde con tomate y pepino.
Ensalada de rúcula con nueces.
Verduras al vapor o a la plancha.
Tomates aliñados con aceite de oliva.
Una pequeña ensalada de zanahoria y manzana.
Para terminar la comida, puedes servir fruta fresca o un postre ligero.
🧊 Conservación y preparación anticipada
En el frigorífico: guarda los canelones cocinados en un recipiente hermético durante un máximo de 3-4 días.
Para congelar: puedes congelarlos antes o después de hornearlos. Si los congelas sin hornear, es recomendable hacerlo en una fuente apta para congelador y horno, bien cubierta. Consérvalos durante aproximadamente 2-3 meses.
Para recalentar: utiliza el horno a 170-180 °C hasta que estén completamente calientes. Si la salsa se ha espesado demasiado, puedes añadir una o dos cucharadas de leche antes de calentarlos.
Si preparas los canelones con antelación, puedes montar la fuente, cubrirla y conservarla en el frigorífico hasta el día siguiente antes de hornear.
❓ Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer canelones de pollo con sobras de pollo asado?
¡Por supuesto! Es una de las mejores formas de aprovechar el pollo que haya sobrado. Retira los huesos y la piel, desmenúzalo y mézclalo con el sofrito.
¿Qué parte del pollo es mejor para el relleno?
La pechuga es fácil de desmenuzar y tiene un sabor suave. Sin embargo, los contramuslos deshuesados suelen quedar más jugosos y aportan un sabor más intenso.
¿Puedo preparar los canelones sin bechamel?
Sí. Puedes utilizar salsa de tomate casera o una mezcla de tomate y nata para cocinar. No obstante, la bechamel es la opción clásica y aporta una textura especialmente cremosa.
¿Cómo evitar que los canelones se rompan al rellenarlos?
No cuezas demasiado las placas, deja que se templen y manipúlalas con cuidado. También es importante que el relleno no esté demasiado caliente ni tenga exceso de líquido.
¿Se pueden preparar los canelones el día anterior?
Sí. Puedes preparar el relleno, elaborar la bechamel y montar la fuente con antelación. Guárdala tapada en el frigorífico y hornéala cuando vayas a servirla, ajustando el tiempo si está muy fría.
❤️ Un plato casero que siempre triunfa
Estos canelones de pollo con bechamel y queso gratinado son una apuesta segura para cualquier comida familiar. Su relleno jugoso, la suavidad de la salsa y la capa de queso dorado crean una combinación deliciosa que gusta tanto a pequeños como a mayores.
Además, es una receta versátil que puedes adaptar con verduras, champiñones o diferentes tipos de queso. Prepárala con cariño, sírvela recién salida del horno y disfruta de un plato tradicional lleno de sabor. ¡Buen provecho! 🍗🧀

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