🍲 Guiso de Costillas con Patatas: Receta Tradicional, Fácil y Muy Sabrosa
El guiso de costillas con patatas es uno de esos platos tradicionales de la cocina casera que siempre apetecen. Una receta de cuchara, económica y reconfortante, perfecta para los días fríos o para disfrutar de una comida familiar llena de sabor.
Las costillas de cerdo se cocinan lentamente con patatas, cebolla, ajo, pimiento y tomate, creando un caldo espeso y delicioso en el que se mezclan todos los aromas. La carne queda tierna y jugosa, mientras que las patatas absorben el sabor del sofrito y del propio guiso.
Lo mejor de esta receta es que se prepara con ingredientes sencillos y no requiere grandes complicaciones. Con un poco de paciencia conseguirás un guiso tradicional que invita a mojar pan y repetir.
📝 Ingredientes
Para 4 personas:
800 g de costillas de cerdo troceadas
800 g de patatas
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pimiento verde
1 tomate maduro rallado (o 150 g de tomate triturado)
100 ml de vino blanco
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel
½ cucharadita de tomillo
700-900 ml de caldo de carne o agua
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Pimienta negra molida al gusto
Perejil fresco picado
⏱️ Tiempo de preparación
Preparación: 15 minutos
Cocción: 50-60 minutos
Tiempo total: aproximadamente 1 hora y 15 minutos
Dificultad: Fácil
Raciones: 4 personas
👩🍳 Cómo hacer Guiso de Costillas con Patatas paso a paso
1. Prepara las verduras y las patatas
Pela la cebolla y los dientes de ajo. Pica la cebolla finamente y corta los ajos en láminas o trocitos pequeños.
Lava el pimiento verde, retira las semillas y córtalo en dados pequeños.
Pela las patatas y córtalas en trozos medianos, chascándolas al final del corte. Este pequeño truco ayuda a que suelten almidón y el caldo quede más espeso.
Reserva todos los ingredientes.
2. Salpimienta y dora las costillas
Salpimienta las costillas de cerdo por todos sus lados.
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, incorpora las costillas en varias tandas si es necesario para no llenar demasiado la cazuela.
Dóralas durante unos minutos, girándolas para que queden bien selladas por todas partes.
Este paso es importante porque aporta mucho sabor al guiso.
Cuando estén doradas, retíralas y resérvalas en un plato.
3. Prepara el sofrito
En la misma cazuela, aprovechando los jugos que han dejado las costillas, añade la cebolla y el pimiento verde.
Cocina a fuego medio durante unos 6-8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas.
Incorpora el ajo picado y cocina durante un minuto más, procurando que no se queme.
Añade el tomate rallado o triturado y deja cocinar durante 5-7 minutos, hasta que pierda parte de su agua y el sofrito quede bien concentrado.
4. Incorpora el pimentón y el vino blanco
Retira momentáneamente la cazuela del fuego y añade el pimentón dulce.
Remueve rápidamente para integrarlo con el sofrito y evitar que se queme.
Vuelve a colocar la cazuela al fuego y vierte el vino blanco.
Deja cocinar durante 2-3 minutos para que reduzca y se evapore parte del alcohol, mientras raspas suavemente el fondo de la cazuela para recuperar todo el sabor del dorado de las costillas.
5. Cocina las costillas
Devuelve las costillas a la cazuela.
Añade la hoja de laurel, el tomillo y el caldo de carne o agua hasta cubrir casi por completo la carne.
Mezcla, tapa parcialmente la cazuela y cocina a fuego medio-bajo durante unos 30-35 minutos, o hasta que las costillas empiecen a estar tiernas.
Remueve de vez en cuando y comprueba que no se quede sin líquido. Si es necesario, añade un poco más de caldo caliente.
6. Añade las patatas
Incorpora las patatas chascadas a la cazuela.
Remueve con cuidado para repartirlas entre las costillas y comprueba el punto de sal.
Continúa cocinando a fuego medio-bajo durante 20-25 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y la carne se desprenda fácilmente del hueso.
Evita remover con demasiada fuerza para que las patatas no se deshagan por completo.
7. Comprueba la textura del caldo
Cuando las patatas estén cocidas, observa la consistencia del guiso.
Si el caldo está demasiado líquido, deja cocinar unos minutos más sin tapa para que reduzca.
Si está demasiado espeso, añade un poco de caldo caliente hasta conseguir la textura deseada.
También puedes aplastar ligeramente un par de trozos de patata contra la pared de la cazuela y mezclarlos con el caldo para espesarlo de forma natural.
8. Deja reposar y sirve
Apaga el fuego y deja reposar el guiso durante 5-10 minutos antes de servir.
Retira la hoja de laurel y espolvorea perejil fresco picado por encima.
Sirve bien caliente, repartiendo las costillas, las patatas y abundante caldo en cada plato.
¡Ya tienes listo un delicioso guiso de costillas con patatas, lleno de sabor y perfecto para disfrutar en familia!
💡 Consejos para conseguir un guiso de costillas perfecto
Dora bien las costillas: este paso potencia el sabor y aporta profundidad al caldo.
Utiliza patatas adecuadas para guisar: las variedades harinosas o especiales para guisos ayudan a espesar el caldo.
Chasca las patatas: rompe el corte al final en lugar de cortarlas limpiamente para liberar más almidón.
Cocina a fuego suave: así las costillas quedan tiernas y las patatas se cocinan sin deshacerse demasiado.
Añade caldo caliente: si necesitas más líquido durante la cocción, es mejor incorporarlo caliente para no interrumpir el hervor.
No tengas prisa: un reposo de unos minutos permite que los sabores se asienten.
Prepara el guiso con antelación: reposado unas horas puede resultar incluso más sabroso, aunque las patatas pueden absorber parte del caldo.
🍖 Variaciones del Guiso de Costillas con Patatas
Puedes adaptar esta receta tradicional según tus gustos y los ingredientes que tengas en casa:
Guiso de costillas con chorizo: añade un chorizo cortado en rodajas al sofrito para conseguir un sabor más intenso.
Costillas con patatas y zanahorias: incorpora 2 zanahorias en rodajas junto con las patatas.
Guiso de costillas picante: añade una guindilla o una pizca de pimentón picante.
Costillas con patatas y guisantes: incorpora un puñado de guisantes durante los últimos 10 minutos de cocción.
Guiso de costillas al vino tinto: sustituye el vino blanco por vino tinto para obtener una salsa más profunda.
Costillas con patatas en olla rápida: después de dorar la carne y preparar el sofrito, cocina las costillas con el caldo durante unos 15-20 minutos desde que la olla alcance presión. Libera la presión siguiendo las instrucciones del fabricante, añade las patatas y termina la cocción hasta que estén tiernas.
🍽️ ¿Con qué acompañar el guiso de costillas con patatas?
Este plato es bastante completo, por lo que no necesita demasiados acompañamientos. Sin embargo, puedes servirlo con:
Pan rústico para mojar en el caldo.
Una ensalada de tomate y cebolla.
Ensalada verde con lechuga y zanahoria.
Pimientos asados.
Verduras a la plancha.
Aceitunas como aperitivo.
Un buen trozo de pan casero es prácticamente imprescindible para aprovechar hasta la última gota de su deliciosa salsa.
🧊 Cómo conservar el guiso
En el frigorífico: deja que el guiso pierda el calor intenso y guárdalo en un recipiente hermético. Refrigéralo antes de que pasen 2 horas desde su preparación y consúmelo en un plazo de 2-3 días.
Para recalentarlo: caliéntalo en una cazuela a fuego suave, removiendo con cuidado. Añade un poco de agua o caldo si las patatas han absorbido demasiado líquido.
Congelación: puedes congelar las costillas con su salsa, aunque las patatas pueden cambiar de textura al descongelarse. Si tienes pensado congelarlo, lo mejor es reservar una parte sin patatas y añadirlas recién cocinadas cuando vayas a servirlo.
❓ Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de costillas son mejores para este guiso?
Puedes utilizar costillas de cerdo carnosas, tanto de la parte del costillar como costillas troceadas para guisar. Lo importante es que tengan algo de carne y grasa para aportar sabor al caldo.
¿Cómo consigo que las costillas queden muy tiernas?
La clave es dorarlas primero y después cocinarlas lentamente con suficiente líquido. Si son piezas gruesas, puede ser necesario aumentar el tiempo de cocción hasta que la carne esté tierna.
¿Por qué se me deshacen las patatas?
Puede ocurrir si las cortas demasiado pequeñas, utilizas una variedad muy harinosa o las cocinas durante demasiado tiempo. Añádelas cuando las costillas estén casi tiernas y evita remover constantemente.
¿Puedo preparar el guiso sin vino blanco?
Sí. Puedes sustituirlo por la misma cantidad de caldo de carne o agua. El resultado seguirá siendo delicioso.
¿Cómo puedo espesar el caldo sin añadir harina?
Chasca las patatas antes de incorporarlas y aplasta un par de trozos cuando estén cocidas. El almidón que liberan ayudará a conseguir un caldo más ligado.
¿Se puede hacer con costillas adobadas?
Sí, pero ten en cuenta que suelen tener un sabor más intenso y pueden aportar más sal. Ajusta la cantidad de sal al final de la preparación.
❤️ Un plato de cuchara tradicional que siempre apetece
Este guiso de costillas con patatas es una receta sencilla, económica y llena de sabor, perfecta para recuperar el gusto por la cocina tradicional. Las costillas quedan tiernas y jugosas, las patatas absorben todo el sabor del sofrito y el caldo adquiere una textura deliciosa.
Es ideal para una comida familiar, especialmente durante los días fríos, y se prepara con ingredientes fáciles de encontrar.
Anímate a cocinarlo a fuego lento, sírvelo bien caliente y acompáñalo con un buen trozo de pan. ¡Un guiso casero de los que siempre apetece repetir! 🍲

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