🥓 Croquetas de Jamón Caseras: Receta Tradicional, Cremosa por Dentro y Crujiente por Fuera
Las croquetas de jamón caseras son uno de los aperitivos más emblemáticos de la gastronomía española. 🇪🇸 Su exterior dorado y crujiente esconde un relleno de bechamel suave, cremosa y lleno del sabor inconfundible del jamón serrano.
Perfectas como tapa, entrante o acompañamiento, estas croquetas son ideales para compartir en reuniones familiares, celebraciones o cualquier ocasión especial. Aunque requieren un poco de paciencia para conseguir una buena masa, el resultado merece la pena.
El secreto está en preparar una bechamel espesa y sedosa, incorporar un jamón de buena calidad y dejar reposar la masa el tiempo suficiente antes de formar y freír las croquetas.
¡Sigue esta receta paso a paso y disfruta de unas croquetas de jamón caseras irresistibles! 😋
📝 Ingredientes para 4-6 personas
Para la masa de las croquetas
🥓 200 g de jamón serrano picado muy fino
🥛 1 litro de leche entera
🧈 100 g de mantequilla
🌾 100 g de harina de trigo
🧅 1/2 cebolla pequeña, opcional
🫒 1 cucharada de aceite de oliva
🧂 Una pizca de nuez moscada
⚫ Pimienta negra al gusto
🧂 Sal, solo si es necesaria
Para el rebozado
🥚 2 huevos
🌾 100 g de harina, aproximadamente
🍞 150-200 g de pan rallado
🫒 Aceite abundante para freír
⏱️ Tiempo de preparación
Preparación de la masa: 25 minutos
Refrigeración: mínimo 4 horas, preferiblemente toda la noche
Formado y rebozado: 20 minutos
Fritura: 10-15 minutos por tandas
Dificultad: media
👩🍳 Cómo hacer croquetas de jamón paso a paso
1. Prepara el jamón
Corta el jamón serrano en dados pequeños o pícalo finamente con un cuchillo.
Si utilizas jamón muy curado, procura que los trozos sean pequeños para que se distribuyan bien por toda la masa y aporten sabor a cada croqueta.
Reserva una pequeña cantidad para añadir al final si quieres que se noten más los trocitos de jamón.
2. Sofríe la cebolla
Pela y pica la cebolla muy fina.
Calienta el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén amplia o cazuela a fuego medio-bajo. Cuando la mantequilla se haya derretido, incorpora la cebolla y cocínala durante 4-5 minutos, hasta que esté tierna y transparente.
Añade el jamón picado y sofríe durante 1-2 minutos, removiendo suavemente para que libere su aroma.
No añadas sal todavía, ya que el jamón serrano suele aportar suficiente sabor salado.
3. Incorpora la harina
Añade los 100 g de harina de trigo y mezcla bien con una cuchara de madera o unas varillas.
Cocina durante 2-3 minutos sin dejar de remover. Este paso permite que la harina pierda su sabor crudo y ayuda a conseguir una bechamel más fina.
La mezcla debe quedar homogénea y ligeramente dorada, pero no quemada.
4. Añade la leche poco a poco
Calienta la leche previamente en otro cazo, sin necesidad de llevarla a ebullición.
Vierte la leche caliente en la sartén poco a poco, removiendo continuamente para evitar que se formen grumos. Añade una pequeña cantidad cada vez y espera a que se integre antes de incorporar más.
Continúa removiendo hasta conseguir una bechamel cremosa y uniforme.
Agrega una pizca de nuez moscada y pimienta negra al gusto.
5. Cocina la masa hasta que espese
Mantén la preparación a fuego medio-bajo durante aproximadamente 15-20 minutos, removiendo con frecuencia y prestando especial atención al fondo de la sartén.
La masa irá espesando hasta adquirir una consistencia compacta, cremosa y fácil de trabajar en frío.
Estará lista cuando se despegue de las paredes de la sartén al removerla y puedas ver el fondo durante unos instantes.
Prueba la mezcla y ajusta la sal únicamente si es necesario. Incorpora el jamón reservado, si lo deseas, y mezcla bien.
6. Deja enfriar la masa
Pasa la masa a una fuente amplia y extiéndela en una capa uniforme.
Cubre la superficie con film transparente en contacto directo con la masa para evitar que se forme una costra.
Deja que se enfríe y después refrigérala durante un mínimo de 4 horas. Si puedes dejarla toda la noche, será más fácil formar las croquetas y mantener su forma durante la fritura.
7. Forma las croquetas
Cuando la masa esté bien fría y firme, toma pequeñas porciones y dales forma alargada o redonda, según tu preferencia.
Intenta que todas tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme.
Coloca las croquetas formadas en una bandeja mientras preparas el rebozado.
8. Reboza las croquetas
Prepara tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y otro con pan rallado.
Pasa cada croqueta primero por la harina, sacudiendo el exceso; después, por el huevo batido; y finalmente, por el pan rallado.
Para conseguir una cobertura más crujiente y resistente, puedes repetir el paso del huevo y el pan rallado una segunda vez.
Asegúrate de que las croquetas queden completamente cubiertas, sin grietas ni zonas de masa expuestas.
9. Fríe hasta que estén doradas
Calienta abundante aceite en una sartén profunda o freidora hasta alcanzar aproximadamente 175-180 °C.
Introduce las croquetas en pequeñas tandas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado.
Fríelas durante unos 2-4 minutos, girándolas cuando sea necesario, hasta que estén doradas y crujientes por todos los lados.
Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
10. Sirve las croquetas de jamón
Deja reposar las croquetas durante un par de minutos antes de servirlas, ya que el interior estará muy caliente.
Preséntalas en una fuente y acompáñalas con una ensalada fresca o unas aceitunas.
¡Ya tienes unas deliciosas croquetas de jamón caseras, crujientes por fuera y cremosas por dentro! 🥓✨
⭐ Trucos para conseguir croquetas perfectas
Utiliza leche entera: aporta más cremosidad y sabor a la bechamel.
Cocina bien la harina: así evitarás que la masa tenga sabor a harina cruda.
Añade la leche poco a poco: este método facilita una textura homogénea y sin grumos.
No te saltes la refrigeración: una masa bien fría es mucho más fácil de manipular.
Reboza cuidadosamente: una cobertura uniforme ayuda a evitar que las croquetas se abran al freírlas.
Controla la temperatura del aceite: si está demasiado frío, las croquetas absorberán aceite; si está demasiado caliente, se dorarán demasiado rápido.
Fríe pocas unidades cada vez: así el aceite mantiene una temperatura más estable.
Escurre después de freír: colócalas sobre papel absorbente y sírvelas recién hechas para disfrutar de su textura crujiente.
🔄 Variaciones de las croquetas caseras
🧀 Croquetas de jamón y queso
Añade entre 80 y 100 g de queso rallado que funda bien, como gouda o emmental, durante los últimos minutos de preparación de la bechamel.
🍗 Croquetas de jamón y pollo
Incorpora pollo asado o cocido muy picado junto con el jamón. Es una buena forma de aprovechar las sobras y conseguir un relleno diferente.
🧅 Croquetas de jamón y cebolla caramelizada
Añade una pequeña cantidad de cebolla caramelizada para aportar un contraste dulce y salado.
🥔 Croquetas de jamón y patata
Puedes incorporar un poco de patata cocida y triturada a la mezcla para conseguir una textura diferente, aunque serán menos parecidas a las croquetas tradicionales de bechamel.
🌿 Croquetas de jamón sin cebolla
Si prefieres una receta más sencilla, omite la cebolla y prepara la bechamel directamente con mantequilla, harina, leche y jamón.
🍽️ ¿Con qué acompañar las croquetas de jamón?
Las croquetas son un aperitivo muy versátil y combinan bien con diferentes acompañamientos:
🥗 Ensalada verde con tomate y vinagreta.
🫒 Aceitunas aliñadas.
🍅 Tomates cherry con aceite de oliva.
🥖 Pan rústico para completar una mesa de tapas.
🥔 Patatas al horno para preparar una comida informal.
También puedes servirlas como parte de una selección de tapas españolas junto con tortilla de patatas, pimientos asados y ensaladilla rusa.
🧊 Cómo conservar y congelar las croquetas
En la nevera: conserva la masa cocinada en un recipiente hermético y refrigerado, preferiblemente durante 2-3 días antes de formar las croquetas. También puedes guardar las croquetas ya rebozadas sin freír durante un corto periodo, siempre bien refrigeradas.
En el congelador: coloca las croquetas rebozadas y sin freír en una bandeja, separadas entre sí. Congélalas hasta que estén firmes y después pásalas a una bolsa o recipiente apto para congelación. Para una mejor calidad, consúmelas en unos 2-3 meses.
Para freír las croquetas congeladas: puedes cocinarlas directamente sin descongelar, en pequeñas tandas y controlando la temperatura del aceite. Necesitarán algo más de tiempo para calentarse por dentro. Asegúrate de que el centro esté bien caliente antes de servir.
¿Se pueden recalentar las croquetas fritas? Sí. Colócalas en el horno o en una freidora de aire a unos 180 °C durante unos minutos hasta que recuperen parte de su textura crujiente. Evita el microondas si quieres mantener el rebozado crujiente.
❓ Preguntas frecuentes sobre las croquetas de jamón
¿Por qué se abren las croquetas al freírlas?
Puede ocurrir porque la masa está demasiado blanda, el rebozado tiene grietas o el aceite no está a la temperatura adecuada. Enfría bien la masa, cubre completamente cada croqueta y fríe en aceite a unos 175-180 °C.
¿Cómo consigo una masa de croquetas más cremosa?
La clave está en la proporción de harina y leche, una cocción lenta y remover continuamente. No añadas demasiada harina y deja que la bechamel espese poco a poco.
¿Qué tipo de jamón es mejor?
El jamón serrano es una opción tradicional porque aporta un sabor intenso. También puedes utilizar jamón ibérico, aunque no es necesario para conseguir unas croquetas deliciosas.
¿Puedo preparar la masa el día anterior?
Sí. De hecho, dejarla reposar toda la noche en la nevera facilita mucho el formado de las croquetas y permite que los sabores se integren.
¿Por qué mis croquetas quedan demasiado líquidas?
Es posible que la bechamel necesite más tiempo de cocción o que la proporción de leche sea demasiado elevada. Cocina la masa unos minutos más, removiendo continuamente, hasta que espese y se despegue de las paredes de la sartén.
¿Puedo hacer croquetas de jamón en la freidora de aire?
Sí. Rocía ligeramente las croquetas con aceite y cocínalas a unos 190 °C durante aproximadamente 8-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El tiempo dependerá del tamaño y del aparato. La textura puede ser algo menos uniforme que con la fritura tradicional.
❤️ Croquetas de jamón caseras: un clásico que nunca falla
Las croquetas de jamón caseras son una auténtica joya de la cocina española. Su exterior crujiente, su interior cremoso y el sabor del jamón las convierten en una receta imprescindible para los amantes de las tapas.
Aunque requieren tiempo de reposo, la preparación es sencilla si sigues cada paso con paciencia. Además, puedes elaborarlas con antelación y congelarlas para tener siempre a mano un aperitivo delicioso.
Anímate a preparar estas croquetas tradicionales y sírvelas recién hechas, doradas y calentitas. ¡Seguro que todos querrán repetir! 🇪🇸🥓

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