Skip to main content

Tarta Ferrero Rocher sin Horno

 Tarta Ferrero Rocher sin Horno


Porciones / número de personas: 10
Tiempo de Preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
Categoría: Postres

Ingredientes para preparar Tarta Ferrero Rocher sin Horno

250 g de  galletas de  chocolate tipo María o digestive (aprox. 2 tazas trituradas)
80 g de  avellanas tostadas sin piel, para la base (1/2 taza)
100 g de mantequilla derretida (7 cucharadas)
300 g de crema de avellanas tipo Nutella (1 taza)
250 g de queso crema frío (1 taza)
200 ml de nata para montar 35% M.G. (3/4 taza + 1 cucharada)
40 g de azúcar glas (3 cucharadas), opcional
8 g de gelatina en polvo sin sabor (1 sobre, aprox. 2 1/2 cucharaditas)
40 ml de agua fría para hidratar la gelatina (2 1/2 cucharadas)
60 g de barquillo triturado, opcional para crujir (1 taza suelta)
60 g de avellanas tostadas picadas para el relleno (1/2 taza)
120 g de chocolate negro 55–70% en trozos o chips (3/4 taza)
120 ml de nata para la ganache (1/2 taza)
8–10 bombones Ferrero Rocher para decorar (8–10 unidades)
1 pizca de sal (1/8 cucharadita)
1 cucharadita de extracto de vainilla (5 ml)

Cómo preparar Tarta Ferrero Rocher sin Horno

Esta tarta Ferrero Rocher sin horno es pura tentación: una base crujiente de galleta y avellanas, un relleno cremoso con notas de cacao y avellana tostada, y una cobertura brillante de chocolate que se derrite en la boca. Perfecta para celebraciones, se prepara con antelación y triunfa siempre por su equilibrio entre textura y sabor. Si te gustan los bombones que inspiran su nombre, esta versión en formato tarta te enamorará desde el primer bocado.

1. Forra la base de un molde desmontable de 20–22 cm con papel de hornear y, si puedes, coloca tira de acetato en el lateral para bordes limpios. Esto facilita desmoldar sin grietas.

2. Base: tritura las galletas con las avellanas hasta arena fina. Añade la sal y la mantequilla derretida; mezcla hasta obtener textura húmeda como arena mojada. Vierte en el molde, presiona con el dorso de un vaso formando una base compacta y sube 1 cm por los bordes. Refrigera 15 minutos.

3. Hidrata la gelatina: espolvorea la gelatina sobre el agua fría, mezcla y deja inflar 5 minutos. Así evitarás grumos al disolverla.

4. Relleno: bate el queso crema con el azúcar glas y la vainilla 1–2 minutos hasta cremoso. Incorpora la crema de avellanas a temperatura ambiente y mezcla hasta homogéneo (si está muy densa, remueve previamente para suavizar).

5. Monta la nata (200 ml) a picos suaves: debe quedar aireada pero aún flexible; así se integra sin cortar la mezcla.

6. Calienta suavemente 50–60 ml de la mezcla del relleno o 2–3 cucharadas de nata (sin hervir) y disuelve la gelatina hidratada; mezcla bien. Tempa añadiendo 2–3 cucharadas del relleno, remueve, y luego integra al bol principal mezclando con movimientos envolventes. Añade las avellanas picadas y el barquillo si usas.

7. Vierte el relleno sobre la base fría, alisa la superficie y da golpecitos al molde para eliminar burbujas. Refrigera mínimo 4 horas (mejor toda la noche) hasta cuajar por completo.

8. Ganache: calienta la nata (120 ml) hasta que humee y aparezcan pequeñas burbujas en el borde. Vierte sobre el chocolate, espera 1 minuto y emulsiona desde el centro hasta brillante. Deja templar 5–8 minutos para que espese ligeramente.

9. Desmolda la tarta fría, vierte la ganache en el centro y extiende con espátula dejando caer por los bordes a tu gusto. Decora con Ferrero Rocher y más avellanas si quieres.

10. Para cortes limpios, calienta un cuchillo en agua caliente, sécalo y corta en pasadas firmes. Conserva en nevera bien tapada hasta 3 días; sirve fría para mejor textura.n   

Comments