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Solomillo de Cerdo al Ajillo con Patatas Fritas

 Solomillo de Cerdo al Ajillo con Patatas Fritas


Porciones / número de personas: 4
Tiempo de Preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Categoría:  Carnes

Ingredientes para preparar Solomillo de Cerdo al Ajillo con Patatas Fritas

800 g de  solomillo de cerdo (aprox. 2 unidades)
8 dientes de  ajo (≈ 30 g)
60 ml de aceite de oliva virgen extra (≈ 4 cucharadas)
100 ml de vino blanco seco (≈ 1/3 taza)
100 ml de caldo de pollo o agua (≈ 1/3 taza)
10 g de perejil fresco picado (≈ 2 cucharadas)
1 guindilla seca o cayena (1 unidad)
1 hoja de laurel (1 unidad)
8 g de sal fina (≈ 1 1/4 cucharaditas)
2 g de pimienta negra molida (≈ 1/2 cucharadita)
800 g de patatas para freír (≈ 4 unidades medianas)
750 ml de aceite suave para freír (≈ 3 tazas)
1/2 limón (opcional, 1/2 unidad)

Cómo preparar Solomillo de Cerdo al Ajillo con Patatas Fritas

Este solomillo de cerdo al ajillo, jugoso y aromático, se acompaña de unas patatas fritas doradas por fuera y tiernas por dentro, logrando ese contraste que nunca falla. El ajo suavemente dorado, el toque de vino blanco y un hilo de perejil fresco crean una salsa corta y brillante que se agarra a cada bocado. Ideal para una comida de fin de semana o para lucirte entre semana con algo sencillo pero con carácter, esta receta conquista por su sabor clásico y su textura impecable. Con unos trucos de fritura y un sellado rápido de la carne, tendrás un plato de taberna en casa sin complicaciones.

1. Corta el solomillo en medallones de 2–3 cm. Seca bien con papel de cocina para favorecer el sellado. Sala y pimienta por ambos lados justo antes de cocinar para que no suelte jugos.

2. Lamina los ajos finamente y pica el perejil. Corta las patatas en bastones de 1 cm; enjuágalas hasta que el agua salga clara y sécalas muy bien para evitar salpicaduras al freír.

3. Calienta 60 ml de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Añade los ajos y la guindilla con la hoja de laurel; dora suavemente 2–3 minutos hasta que estén ligeramente dorados, no marrones. Retira los ajos con una espumadera y resérvalos para que no se quemen.

4. Sube el fuego a fuerte. En la misma sartén, dora los medallones por tandas 1–2 minutos por lado sin moverlos, creando una costra. Evita amontonar; si la sartén se enfría, la carne se cuece en lugar de sellarse.

5. Desglasa con el vino blanco, raspando el fondo para liberar los sabores. Añade el caldo, devuelve los ajos a la sartén y cocina 3–4 minutos a fuego medio hasta que la salsa reduzca y brille. Ajusta de sal, retira la guindilla y el laurel, y espolvorea el perejil. Un chorrito de limón al final realza el sabor (opcional).

6. Para las patatas, calienta el aceite de freír a 150 °C. Fríelas 6–7 minutos (primera fritura) hasta que estén tiernas sin dorar. Escúrrelas en rejilla. Sube el aceite a 180 °C y realiza la segunda fritura 2–3 minutos hasta dorar y crujir; sala al salir.

7. Sincroniza: mantén el solomillo tapado 2–3 minutos fuera del fuego para que los jugos se asienten mientras haces la segunda fritura. Sirve los medallones con su salsa por encima y acompaña con las patatas crujientes.

8. Truco extra: si la salsa queda muy líquida, reduce 1 minuto más a fuego vivo; si queda corta, añade 1–2 cucharadas de agua caliente y liga moviendo la sartén en vaivén.

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