Skip to main content

Galletas danesas de mantequilla caseras

Galletas danesas de mantequilla caseras


Rinde: aprox. 30 galletas
Dificultad: fácil
Tiempo aproximado: 20 minutos de preparación + 30 minutos de refrigeración + 15 minutos de horneado

Ingredientes
• 250 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
• 125 g de azúcar glas (azúcar impalpable), tamizada
• 1 cucharadita de extracto de vainilla
• 1 huevo (opcional, solo si se desea una textura más suave)
• 300 g de harina de trigo
• 1/4 de cucharadita de sal (1–2 g)
• Azúcar gruesa para decorar (opcional)

Preparación
1. Colocar la mantequilla a temperatura ambiente en un bowl grande junto con el azúcar glas. Batir durante 3–5 minutos hasta obtener una crema suave, esponjosa y de color más claro.
2. Agregar el extracto de vainilla y, si se utiliza, el huevo. Batir nuevamente hasta que todo quede bien integrado.
3. Tamizar la harina junto con la sal. Incorporarla poco a poco a la mezcla anterior, mezclando con espátula o batidora a velocidad baja hasta formar una masa suave y homogénea.
La masa debe quedar suave pero firme. Si al final se siente muy blanda, añadir 10–20 g adicionales de harina, solo lo necesario para que mantenga la forma al darle figura.
4. Formar las galletas según el estilo deseado:
• Con manga pastelera y duya rizada para espirales o conchas.
• Con las manos, formando pequeñas tiras y doblándolas en forma de pretzel.
• Estirando la masa y cortando con moldes para obtener galletas redondas o cuadradas, o formando bolitas y aplastándolas ligeramente.
Colocar las galletas sobre una bandeja forrada con papel para hornear, dejando espacio entre cada una.
5. Espolvorear la superficie de algunas galletas con azúcar gruesa, si se desea el acabado clásico de las galletas danesas.
6. Llevar la bandeja al refrigerador durante 30 minutos. Este reposo es importante para que las galletas conserven su forma durante el horneado.
7. Precalentar el horno a 180 °C. Hornear las galletas durante 12–15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. No dejarlas dorar demasiado para mantener una textura suave por dentro.
8. Retirar del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
Una vez frías, guardar en una lata metálica bien cerrada para conservar su textura crujiente por más tiempo.

Variaciones de sabor
• Ralladura de limón o naranja para un toque cítrico.
• Chips de chocolate en la masa.
• Un toque de canela o esencia de almendra para un aroma diferente.

Comments