Bizcocho de Mantequilla Alemán
Porciones / número de personas: 10
Tiempo de Preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 50 minutos
Categoría: Panes y bollos
Ingredientes para preparar Bizcocho de Mantequilla Alemán
200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (≈ 3/4 taza + 2 cucharadas)
200 g de azúcar blanco (≈ 1 taza)
4 huevos tamaño L (4 unidades)
240 g de harina de trigo de todo uso (≈ 2 tazas)
10 g de levadura química/polvo de hornear (≈ 2 cucharaditas)
2 g de sal fina (≈ 1/4 cucharadita)
120 ml de leche entera (≈ 1/2 taza)
5 ml de extracto de vainilla (≈ 1 cucharadita)
Ralladura fina de 1 limón (1 unidad)
40 g de almendra laminada (≈ 1/3 taza)
15 g de azúcar para espolvorear (≈ 1 cucharada)
20 g de mantequilla derretida para finalizar (≈ 1 1/2 cucharadas)
Mantequilla y harina extra para el molde (cantidad suficiente)
Cómo preparar Bizcocho de Mantequilla Alemán
Este bizcocho de mantequilla al estilo alemán conquista por su miga fina, aroma a vainilla y un crujiente toque de almendra en la superficie. Es perfecto para acompañar el café de la tarde o como postre sencillo pero elegante. La clave está en batir bien la mantequilla hasta lograr una crema aireada y en hornear a temperatura constante para un dorado uniforme. Con ingredientes básicos y técnicas claras, obtendrás un resultado profesional: corte limpio, interior jugoso y una costra ligeramente azucarada que invita al segundo trozo.
1. Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22–24 cm y enharínalo; sacude el exceso para evitar que se pegue.
2. Saca la mantequilla, huevos y leche de la nevera con antelación: a temperatura ambiente se integran mejor y el bizcocho sube de forma homogénea.
3. Bate la mantequilla con el azúcar 3–4 minutos hasta obtener una crema pálida y esponjosa. Este paso incorpora aire, clave para una miga tierna.
4. Añade los huevos de uno en uno, batiendo 20–30 segundos tras cada adición. Si la mezcla parece cortarse, no te preocupes: se arreglará al incorporar la harina
5. Mezcla en un bol la harina, la levadura química y la sal. Tamiza para evitar grumos y favorecer un horneado uniforme.
6. Incorpora los secos a la mezcla en 3 tandas, alternando con la leche. Mezcla lo justo con espátula para no desarrollar gluten. Agrega la vainilla y la ralladura de limón al final.
7. Vierte la masa en el molde y alisa la superficie. Espolvorea la almendra laminada de forma uniforme y añade el azúcar por encima para una costra crujiente.
8. Hornea 45–50 minutos a 175 °C. No abras el horno en los primeros 30 minutos. Estará listo cuando al insertar un palillo salga limpio con migas secas.
9. Si la superficie dora demasiado pronto, cubre holgadamente con papel de aluminio en los últimos 10 minutos.
10. Retira del horno y pincela la superficie con la mantequilla derretida para potenciar el aroma y el brillo. Deja reposar 10 minutos en el molde.
11. Desmolda sobre una rejilla y deja enfriar por completo para un corte limpio. No guardes en caliente para evitar condensación y pérdida de textura.
12. Sirve solo o con un toque de azúcar glas. Conserva bien envuelto a temperatura ambiente hasta 3 días; vuelve a avivar su aroma templándolo 5 minutos a 150 °C.

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